Contaminación por Ruido , un problema ambiental que no se detiene

Del Editor…….

DE NUEVA YORK A CALI

Llega el verano y en un abrir y cerrar de ojos todo se ve distinto a nuestro alrededor. Los árboles, tupidos de verde forman una carpeta ambiental apropiada para oxigenar y apaciguar al mismo tiempo las fuertes temperaturas. No hay nada tan relajante como estar a la sombre de un buen árbol y expuesto al canto de las aves , a las travesuras de las ardillas y uno que otro animal extraño a nuestra cultura en las madrugadas.  No hay gallinas ni gallos que anuncien el amanecer ni mucho menos cerdos , gatos y perros como en nuestras fincas y ni que decir de las vacas y terneros. Nuestras mañanas desde finales de primavera son un poco frías pero advierten un buen augurio de paz y tranquilidad al menos para disipar la rutina ruidosa de buses y trenes.

Pero , claro está, no todo es color de rosa . paralelo al buen tiempo aumentan paulatinamente y por arte de magia el sonido contaminante de los bafles sonoros de los carros particulares-porque en los públicos es prohibido- de la música caribeña, americana ó latina,  de acuerdo al vecindario y a la clase social donde vivimos. Podríamos advertir que es parte de una cultura que ha estado restringida por el intenso frío del invierno y que hasta cierto grado es soportable al oído. Cuando un turista viene a Nueva York se lleva cuatro impresiones dististas según en la estación que programe su viaje. Para la mayoría sería mejor el invierno porque conocen la nieve y la navidad es más real y fotagráfica. Pero la realidad es que casi siempre terminan por aterrizar en la primavera o el verano.

En este sentido hay más posibilidad de conocer y disfrutar el paseo y visualizar “al desnudo” cómo conviven las culturas que han construído parte de la idioscincracia newyorquina. A todos mis amigos y familiares siempre les he advertido cuando viajan que si ven algo “diferente” no miren mucho tiempo porque acá nadie mire a nadie esté como esté. Sólo echa una mirada y saquen sus conclusiones. Recuerden, les digo, están en el país de las “libertades”. En nuestro país, dicen, éso, ésto o aquello, sería escandaloso y hasta vulgar. Claro, son modos y culturas diferentes y hay que convivir con ellos hasta que puedas acostumbrarte. Pero, pese a la severa crítica que hacemos se guarda una distancia y si por equivocación tocas o rozas a alguien , siempre va a ver un ‘I’m sorry’ o ‘excuse me’.

El respeto dentro del medio ambiente y el espacio

Ésta podría ser la primera “gran regla” que debiera existir entre los individuos: RESPETAR EL ESPACIO. Un principio ajeno que se ha perdido en nuestra sociedad debido a la intolerancia y prepotencia rayada por la arrogancia de querer imponer pautas y malas costumbres sobre los demás. Una pérdida total de valores donde nada nos importa y << !en mi casa yo  hago lo que me dé la gana!>>. Sí, es verdad que tenemos el control de nuestro espacio y lo hacemos respetar., pero también es cierto que las personas que están en su entorno tienen igual derecho de protestar para protegerse del límite que usted continuamente ha traspasado y violado.

He tomado como base éstas experiencias vividas de primaveras y veranos de una sociedad multirracial donde cada quien expone el mejor repertorio artístico y cultural y , eso si, donde todo tiene un límite en tiempo, sonido y distancia, y basado en el principio de la tolerancia y respeto de nuestro espacio,  para evaluar a grosso modo, por qué razón nos cuesta tanto trabajo controlar el ruido exagerado de los equipos de sonido. Es muy fácil ver la paja del ojo ajeno y prejuiciar a los demás como el ejemplo de las “cosas raras” que ven los visitantes de Nueva York , pero más feo es no aceptar su modus vivendi y menos, tratar de violentar sus derechos y su espacio.

Cuando hablamos de violencia no es referido a lo méramente físico. La indiferencia y la agresión verbal son tan punzantes como la misma forma física. Mantener un sonido por encima de los deciveles permitidos hasta altas horas de la noche y parte de la madrugada del día siguiente se denomina CONTAMINACIÓN AMBIENTAL y produce serios daños a la salud. En el año 2002 , cuando decidí mudarme con la familia hacia un sector de  afrodescendientes fue justamente para un verano y era la primera vez que disfrutabamos de un patio cómodo para hacer “barbecue” -que es lo que comúnmente hacen las familias -y fuimos invitados de honor a un ‘block party’ del barrio. La fiesta se prolongó más de lo permitido y mi esposa me advirtió que violar esos límites la ley lo penalizaba.

Pues bien, para mi sorpresa, al año siguiente y hasta el sol de hoy , nunca hemos vuelto a tener una fiesta similar. La razon? Fueron sancionados drásticamente por violar las leyes permitidas contra  el ruido. Hace un año fuimos sorprendidos por una banda de músicos que se preparaban para el desfile caribeño de Brooklyn (New York) y la vecina de al lado , una nativa de descendencia italiana de casi 70 años , tuvo que aprenderse el coro a la fuerza hasta que su reclamo fue escuchado en la penitenciaría donde tomaron cartas en el asunto. Ante todo ésto nos preguntamos ¿Qué se debe hacer para poner punto final a la estruendosa forma de vivir de nuestras familias en nuestros países? Si la ley existe por qué razón no la aplican?  ¿Miedo? , ¿corrupción?  ¿Amenazas de todo tipo?

Cali, primera ciudad afectada por efectos del ruido

La Ciudad de Cali , situada al suroccidente de Colombia, con más de dos millones de habitantes , rodeada de inseguridad., de grupos y bandas dedicados al microtráfico de drogas -sin contar los problemas del desempleo y la pobreza , afronta uno de los problemas más graves por concepto de ruido y contaminación ambiental de todo el país. A Cali se le dió por algún tiempo un orgullozo calificativo de ser la capital deportiva y cultural de Colombia. Una hermosa ciudad dibujada por dos cerros y bañada por los ríos Cauca, Cali y Melendez, entre otros, vive otra guerra: la guerra del ruido. Hace algunas semanas el diario El País, publicó una de muchas investigaciones acerca de ésta epidemia ambiemtal y el tema ha pasado de la denuncia – que casi nunca se hace efectiva por las autoridades- hasta la amenaza de muerte y destierro de muchas personas amenazadas por desadaptados. Es decir, un mal que pasó de castaño a oscuro. (Leer artículo) http://www.elpais.com.co/elpais/cali/noticias/exceso-ruido-tiene-tropel-muchos-calenos.

Campañas cívicas y culturales y medios de comunicación

En algo más de 30 años Cali y otras ciudades de Colombia y latinoamérica , tuvieron una trasformación vertiginosa. Un crecimiento poblacional acelerado lo cual produjo una inusual explosión demográfica marcada por costumbres y modelos de vida foráneos auspiciados por los medios de comunicación. El auge económico de lo ochentas , inspirado en los negocios ilegales de las drogas, crearon la nueva cultura del “traqueto” y consigo la implantación de una hegemonía que avasalló todos los estratos de la sociedad. De aquí en adelante algunas instituciones han tratado de cambiar esa mentalidad por medios políticos , culturales y cívicos pero ha faltado el soporte empresarial para emplear miles de jóvenes que aún siguen absorvidos por la cultura del traqueteo.

“DE CALI SE HABLA BIEN”

La ciudad de Cali es denominada también como la capital mundial de la salsa. Nombre que encontró eco desde los programas radiales del cubano-colombiano José Pardo LLada , quién construyó un modelo cultural foráneo basado en la  influencia de la música cubana y caribeña. Con él se hicieron los primeros campeonatos mundiales de salsa y la ciudad creció en medio del fervor deportivo y cultural. Otro personaje que ayudó profundamente a cimentar principios cristianos e inculcalr valores fue el padre Alfonso Hurtado Gálvis. Al igual que Pardo LLada, el padre Gálvis usó la radio como plataforma para crear programas sociales. Como ellos, igualmente,  existieron otros personajes que tuvieron una visión progresista enfatizando siempre en el respeto y exaltación de valores por encima de cualquier circunstancia.

¿HAY ALGUNA SOLUCIÓN AL PROBLEMA?

Ésta radiografía de lo que ha sido la ciudad y la influencia de los elementos externos señalados ha llevado a crear programas ,como “DE CALI SE HABLA BIEN” , a replantear los mecanismos tradicionales y presentar proyectos más severos que involucran directamente a los sectores comprometidos en los diferentes conflictos que viven miles de caleños.

Partiendo de principios fundamentales y espirituales como es el amor , la comprensión y la tolerancia ésta idea creada por el diaro El País de Cali desarrolla una campaña civico-cultural con el objetivo de que haya, primero,  sentido de pertenencia entre sus habitantes para rescatar la estima de la ciudad y , segundo, contrarrestar su mala imagen para luego proyectar una identidad de lo que realmente ha significado la capital del Valle del Cauca.

No obstante , la idea de hablar bien de Cali es loable pero no tiene un compromiso directo ni plantea alguna solución al problema del ruido en los barrios y comunas. Falta una campaña “agresiva” por parte de los medios de comunicación como otrora lo hicieron los personajes que hemos citado. El Gobierno, a través de la Alcaldía, está centrado en fiscalizar las áreas contiguas a las discotecas y centros nocturnos – que igual es otro problema- pero intervenir la guerra del sonido en las viviendas y calles es más que una prioridad antes que explote una confrontación bélica como la que plantea la investigación de El País.

Desde nuestro Blog de noticias quisiéramos saber si existen programas y campañas distintas a las que hemos planteado con el objetivo de poner nuestro granito de arena que contribuya a la paz y bienestar de muchas familias que hoy son víctimas de amenazas por denunciar el ruido exagerado hasta altas horas de la noche. Si es cierto que de “Cali se habla bien” también podemos afirmar que de los buenos vecinos se habla mejor.

Escríbanos y plantee ¿cuál pudira ser la mejor solución  para controlar la contaminación por ruido?

fc@frankarnews.com

cardonaf84@yahoo.com

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