“Trump nos ha declarado la guerra” , afirma Ri Yong ho , Canciller Norcoreano

Los insultos entre Estados Unidos y Corea del Norte se convirtió en una guerra de nervios más que un cruce verbal, en la esperanza de que a ninguno se le vaya la situación de las manos. El incidente que puede desatar un pandemonio está a la vuelta de la esquina, afirman varios comentaristas y analistas.

EP Internacional/ Las palabras expresadas por Donald Trump en la Asamblea General de las Naciones Unidas “son una clara declaración de guerra contra nuestro país”, afirmó el canciller de Kim Jong un, amenazando con derribar los aviones norteamericanos en vuelo frente a la península coreana.

“Aunque esos aviones no están todavía dentro de nuestras fronteras”, precisó Ri Yong ho. “Es nuestro derecho, es el derecho de autodefensa sancionado por la carta de la ONU”, agregó el jefe de la diplomacia norcoreana, durante un raro encuentro con la prensa internacional, frente a un hotel de Nueva York.

Respuesta de EEUU

Minutos más tarde llegó la respuesta del gobierno Trump por boca del vocero del Pentágono, el coronel Robert Manning.
“Estados Unidos tiene un arsenal enorme a proveer al presidente Trump para afrontar la cuestión de Corea del Norte. Todas las opciones están en la mesa y ofrecen todas las alternativas necesarias si las provocaciones de Pyongyang continúan”, dijo Manning.

Luego fue el turno de la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders, quien afirmó “no declaramos la guerra a nadie, es absurdo decirlo. Lo que nosotros queremos es una pacífica desnuclearización de la península”.

“Nunca es apropiado derribar aviones de otros países en aguas internacionales”, añadió la portavoz.
Pero el temor es que el régimen de Kim pase de las palabras a los hechos, y decida realmente una escalada sin precedentes abatiendo un avión norteamericano.

Para muchos sería el comienzo de una verdadera guerra, y por esto se predica la prudencia sobre las contraprovocaciones lanzadas desde Washington. Y la invitación está dirigida sobre todo al presidente, que sus propios asesores tratan de controlar para no hacer más efusiva aún la situación. Bajar los tonos es la premisa para seguir toda una serie de opciones por encima de la militar, que sigue vigente pero es demasiado riesgosa, involucrando a los aliados de Corea del Sur y Japón.

El objetivo número uno sigue siendo estrangular económicamente al régimen de Kim. No limitándose a las sanciones punitivas para quien hace negocios con Pyongyang, sino aplicando medidas como el bloqueo total de los puertos norcoreanos. Otra opción es un gran ataque cibernético para impedir la capacidad del régimen de Kim de llevar adelante los programas nucleares y misilísticos y usar sus propias armas.

También se piensa en ataques electromagnéticos para bloquear las comunicaciones. Las fuentes del gobierno de Washington explican que se trabaja en un plan para llegar a algunos de los responsables del régimen y convencerlos a dar la espalda a Kim a cambio de protección de parte de Estados Unidos y sus aliados.
Aunque la Casa Blanca lo niega: “no tenemos alguna intención de derrocar al régimen”. (AnsaLatina)

Guerra de insultos

La declaración del canciller norcoreano es un paso más en la escaldad de tensión entre los gobiernos de Estados Unidos y Corea del Norte de la última semana.

El martes pasado, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó en la ONU que “destruiría totalmente” a Corea del Norte si EE.UU. se viera obligado a defenderse a sí mismo o a sus aliados.

Y dijo que el líder norcoreano, Kim Jong-un, es un “hombre-cohete en una misión suicida”.

Kim respondió diciendo que “domará con fuego al viejo senil estadounidense mentalmente desquiciado”.

Ambos gobiernos se encuentran enfrentados por el desarrollo del programa de misiles balísticos y de armas nucleares de Corea del Norte.

Pyongyang se ha negado a detener estos programa de armamento, pese a haber sido objeto de sucesivas rondas de sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU.

El régimen de Kim asegura que disponer de capacidades nucleares son su única protección contra un mundo exterior que busca su destrucción.

Trump responde con twitters

Just heard Foreign Minister of North Korea speak at U.N. If he echoes thoughts of Little Rocket Man, they won’t be around much longer! (“Acabo de escuchar al ministro de Exteriores de Corea del Norte en la ONU. Si él repite las ideas del pequeño hombre cohete, ellos no durarán mucho más”, dijo el mandatario estadounidense en su mensaje en Twitter)

De acuerdo al análisis de Jonathan Marcus, corresponsal de la BBC para temas de diplomacia La retórica entre Estados Unidos y Corea del Norte puede ya haberse salido de las manos, pero la verdadera pregunta es ¿cuáles son las consecuencias prácticas que pueden derivarse de la guerra de palabras entre ellos?

Debería recordarse que la península coreana no está en paz: el conflicto norcoreano de la década de 1950 solo fue detenido por un armisticio, no por un tratado de paz.

Pero son las acciones las que podrían provocar un reinicio de las agresiones, no solo las palabras.

La más reciente amenaza de Pyongyang de derribar aviones de guerra estadounidenses se produce tras un reciente patrullaje de bombarderos B1-B acompañados de cazas F-15 sobre aguas al este de Corea del Norte, lo más lejos al norte que han llegado aviones estadounidenses desde hace meses, aunque aún estaban fuera del espacio aéreo norcoreano.

Estados Unidos cree que tiene todo el derecho a hacer esto, pero si un día Pyongyang considera que estos aviones participan en una misión ofensiva, ¿qué ocurrirá entonces?

Please follow and like us:

¿Disfruta de este blog? Pasa la voz :)