Periodistas y medios de comunicación descubren “el agua tibia” en medio del desastre

EP New York/ Opinión / En periodismo existes muchas figuras y géneros  literarios que ayudan a plantear una noticia desde los acontecimientos hasta los grandes reportajes y crónicas que miden con cierta magnitud la esencia de un hecho informativo. El despliegue va desde el corresponsal y reportero hasta los enviados especiales con misiones estrictas para auscultar en profundidad el por qué de las cosas. Al mando está el jefe o director de noticias sobre quien recae la mayor parte de responsabilidad de ese “producto” acusioso y esquivo  interés de llevarle a la opinión pùblica la “verdad” escuta de los hechos.

Pocas veces suceden acontecimientos simultáneos como terremotos y huracanes tan devastadores como ha ocurrido con México y  Puerto Rico , para ser exactos. Pero al lado de éstos desastres naturales gira un diario vivir , una rutina noticiosa , cotidiana que poco nos interesa  y que es el “menú” que alimenta a los medios en el mundo como la política , el deporte , el entretenimiento , ect. Todo éste material que rutinariamente recogemos para vender a un público determinado , se constituye en materia prima para las empresas periodísticas que en algún momento dado las usan para construir historias en medio de calamidades , desastres naturales y guerras.

Y en este sentido hemos visto como los medios de comunicación de EEUU y el mundo están descubriendo “el agua tibia” en México después del terremoto. La agencia  de prensa AP, por ejemplo , reporta que un mexicano en Puebla donde funciona desde 2016 la fábrica de camionetas Audi , un trabajador gana 2 dolrs la hora en un mercado de autos que luego venden a 40.000 dlrs. El reportaje , que en sí es una verdad y una realidad de a puño como valientemente han hecho los mexicanos a través de su historia , del mismo modo es una herramienta que usa el periodista para “refregarle” en la cara a los empresarios  norteamericanos y los políticos , sobre la desigualdad en los tratados de libre comercio. Una oportunidad para recordarle a Trump sobre las condiciones del trabajador mexicano frente a las compañías ensambladoras de carros.

Como vemos , posterior al hecho noticioso sobre las víctimas del terremoto y los damnificados junto a la reconstrucción de un país , surgen éstas investigaciones que le vienen como ‘anillo al dedo’ a los medios para mantener un segundo <<raiting>> dentro de un gran negocio llamado prensa informativa. Y cada quien busca y pesca entre el río revuelto de calamidades cómo llamar la atención para seguir vendiendo. Otros medios más osados y descarados , diríamos mas bien , logran llamar la atención a partir de inventos y fantasmas. El caso de la niña Frida Sofia que se convirtió en símbolo de esperanza para los mexicanos fue otro cuento que nació a partir de un rumor que se hizo viral e hizo pagar a justos y pecadores en materia noticiosa e informativa.

Ésta pelea por la primicia que compite además con la inmediatez de las redes sociales no sólo nos conducen al desgaste informativo donde la credibilidad oscila y tambalea entre la verdad y la mentira. También hace que lo esencial y humano divague en la insensibilidad para hacernos creer que un desastre sísmico es común al lugar que lo vive.  Tal es el caso del reconocido The New York Times , el rey de las historias y las investigaciones que al entrar en la competencia informativa publica un reportaje preguntando:

¿Por qué México sufre tantos sismos? Un tema de cultura general es convertido en una trama ideal como si en otros lugares de la tierra como en Chile , Japón , Turquía e Italia no temblaran. Lo mismo sucede con los diarios domésticos de latinoamérica cuando hacen la gran pregunta ¿Cómo se vive en México después del terremoto? Imagínese nada mas que puede pasar por la vida de un ser humano que se le ha venido la casa encima.

Historias asombrosas e increíbles de socorristas , perros , policías gente del común y bomberos hoy son el centro noticioso de las empresas informativas que se pelean por mostrar lo que el mundo conoce y sabe.

Pero como reza el dicho “no hay mal que por bien no venga”. A lo mejor los salarios de éstos trabajadores mexicanos mejoren luego del terremoto y por que no , descubran y revelen al final de cuentas , quien o quienes llevaron a bancarrota a Puerto Rico entre otras y muchas historias que aparecerán a espensas de Irma y María. Falta ver, que algún periodista curioso de éstas enciclopedias de la prensa descubran el “agua mojada” y digan que en Puerto Rico hay pobreza , que los salarios también son una miseria y que los culpables de la crisis son dos mujeres de la naturaleza llamadas Irma y María.

Pero el periodismo en general (incluídos los reporteros , corresponsales , cronistas , ect ) es una profesión con una perspectiva amplia en el contexto de la comunicación social actual pese a la persecusión y la crítica y a los bajos salarios y la falta de un respaldo sindical. La falta de credibilidad también es un tema crítico  que pasa más por los escritorios y la filosofía del medio y no del periodista. Aparte que es un trabajo poco remunerado el periodismo y el periodista están sujetos a la ideología del medio donde se decide qué se publica y qué se investiga puesto que la publicidad limita la independencia del verdadero periodismo.

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