EP New York / Sala de redacción, Gustavo Lugo/ El secretario de estado de la administracion de Donald Trump, Rex Tillerson ,  fue destituido de su cargo este martes, en esta remocion de cargos que llega a las veinte destituciones y renuncias en un poco mas de un año. MIKE POMPEO, director de la CIA, reemplazará a Rex, y pasará a ser el nuevo Secretario de Estado mientras que GINA HASPEL, tomará la dirección de la CIA, convirtiéndose en la primera mujer elegida para dirigir la central de inteligencia. Trump , como de costumbre,  felicitó a todos.
 
El exdirector de EXXON MOBIL , había sido nombrado como Secretario de Estado en el mes de Febrero del año pasado y durante su corta gestión política se generaron dudas por sus estrechos vínculos con Rusia y el presidente Vladimir Putin en el caso ‘Rusiagate’ sobre la intromisión del Kremlin en las pasadas elecciones.
Horas antes del anuncio del presidente Donald Trump, Tillerson habia regresado de una visita por Africa. Un alto cargo estadounidense citado por AFP dijo que Trump quería reorganizar su gabinete antes de las conversaciones con Corea del Norte.  
 
Trump nominó a Tillerson para secretario de Estado por su experienca y sus amplios conocimientos en geopolitica, lider empresarial y negocios internacionales , que lo convertian en el diplomático ideal para las relaciones internacionales pero hoy todo quedó en el limbo. Un asesor de Tillerson dijo, citado por AP, que Trump no le explicó el motivo de su destitución, y que el Secretario de Estado habría preferido permanecer en el puesto. Sin embargo , Trump afirmó que fue él quien tomó la decisión de destituir a Tillerson y agregó que el diplomático será “mucho más feliz ahora”.
En realidad me llevaba bien con Rex, pero tenía una mentalidad diferente, un pensamiento diferente”, declaró Trump.
 
 Para los analistas políticos de los principales medios de opinión estadounidenses , las decisiones de Trump se han vuelto ‘crónicas anunciadas’ por la manera en que “twitea” (textea) sus intenciones políticas antes de pasar oficialmente por la Casa Blanca. Y desde noviembre ya el diario The New York Times advertía en un editorial sobre la supuesta intención de Trump de despedir a Tillerson y reemplazarlo por el jefe de la CIA, Mike Pompeo, citando a un funcionario anónimo de Washington , aún cuando la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert había descartado la existencia de planes para sustituir a Tillerson.
 
En ese tire y jala en la Casa Blanca, el presidente y el Secretario de Estado mantuvieron una disputa pública a principios de octubre a raíz de las informaciones que afirmaban que Tillerson había llamado a Trump “imbécil” durante una reunión en el Pentágono el pasado verano. Trump y Tillerson mostraron en varias ocaciones desacuerdos sobre asuntos destacados para el gobierno de Washintong, como el acuerdo nuclear con Irán, las tensiones de EE.UU. con Corea del Norte y los enfrentamientos entre países árabes aliados de Estados Unidos.
 
Para Trump , ahora la persona correcta para desempeñar este cargo es Mike Pompeo, y como decimos en el lenguaje polpular, “escoba nueva barre bien”, no sabemos hasta cuando va durar ésta nueva luna de miel pero todo dependerá del “pompeo” y la presión que el nuevo Secretario de Estado , ejersa sobre Corea del Norte que es el punto neurálgico de la hipotética reunión de los dos países en el mes de mayo. 
 
Tras catorce meses en el cargo Tillerson recibio de la casa blanca el ‘REXIT’ norteamericano.
 
Sobre el nuevo Secretario de Estado
 
 Mike Pompeo, quien desde enero de 2017 era el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), mantuvo un delicado equilibrio en las relaciones entre los servicios de inteligencia y Trump, quien llegó a comparar la gestión de la CIA con la “Alemania nazi”.

Pompeo es uno de los representantes de la línea más dura del Partido Republicano con amplia experiencia en asuntos de inteligencia, de seguridad nacional y militares.

Desde 2011 fue miembro de la Cámara de Representantes por el estado de Kansas, donde era uno de los líderes estatales de la facción ultraconservadora republicana conocida como Tea Party.

Como legislador, fue crítico del acuerdo nuclear de la administración de Barack Obama con Irán.

También ha defendido programas de recolección masiva de datos personales por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) y un firme defensor de que se mantenga abierto el centro de detenciones de Guantánamo, en Cuba.

Pompeo defendió a la CIA después de la publicación del Informe del Comité de Inteligencia del Senado sobre la Tortura en 2014, que detalla prácticas de interrogatorio criticadas por su violación de derechos humanos.

“Estos hombres y mujeres no son torturadores, son patriotas”, dijo en su momento, además de defender las tácticas de la CIA como prácticas “dentro de la ley, dentro de la Constitución”.

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