En ésta perspectiva encontramos un vacío enorme no sólo de la cultura política de Colombia , además está la indiferencia , la apatía y despreocupación por el futuro de la nación

Cuál es el verdadero problema socio político de Colombia?

Hace algunos dias circuló una columna en facebook que trataba de explicar la problemática sobre la desinformación que actualmente sucede con el ‘trauma’ ideológico [consideramos nosotros] que ha venido carcomiendo a la opinión pública en Colombia y que a través de los medios de comunicación y las redes sociales, primordialmente, se orquesta día tras día para confundir , insultar y oscurecer aún mas la nueva senda democrática que vive el país.

La raiz del asunto , de acuerdo a los argumentos de la autora , es que en Colombia todos nos hemos vuelto especialistas y analistas en “algo”. En fútbol , en consejeros médicos y por supuesto , analistas políticos. Nos acostumbramos a autoprescribirnos y recetarnos medicamentos recomendados por el amigo y el familiar por razones económicas o por la ley del menor esfuerzo en vez de acudir donde el real especialista para encontrar el origen del dolor o la enfermedad. Así mismo funciona actualmente con la política. Creemos y asumimos que los políticos , los periodistas y la gente del común tienen la teoría , la bolita mágica y la carta futurista del país y la copiamos y pegamos en nuestro muro social como ciertas y únicas.

Desde nuestra perspectiva creemos es que todo ó casi todo , se ha centrado en las Farc y Santos como los únicos culpables y responsables de la crisis. Si enfocamos el problema en el cambio institucional democrático de los últimos 10 años producidos por los acuerdos de paz , sí. Pero el meollo del asunto es mucho más restrospectivo y va más allá de izquierdistas y derechistas. Es histórico , cultural y educativo.

Dice María Antonia Pardo , la autora de la nota periodística publicada en la cuenta personal de María Milvida Calderón que.. “Cuando uno acepta que no sabe mucho de un tema específico, busca a un experto. Y eso les aconsejo ,dice, Lean menos al político, porque el político le dirá lo que usted quiere oír con tal de manipularlo; y acuda más al analista, al historiador, al investigador. Hay muchos columnistas imperdibles que opinan a diario sobre política y que son inteligentísimos, brillantes e independientes. 

Pero , ¿Qué tanto sabemos los colombianos de política? Los colombianos hemos perdido el sentido común acerca del gobierno y la escaza orientación política ha hecho pensar que la política no sirve y que fue diseñada específicamente para los adultos y viejos y quienes poseen un poco de ese conocimiento han perdido la memoria. En ésta perspectiva encontramos un vacío enorme no sólo de la cultura política de nuestro país , además está la indiferencia , la apatía falta de preocupación por el futuro de la nación.

Hoy, estamos más preocupados y asustados precisamente por la enfermedad que consume a Venezuela y ese temor de convertirnos en comunistas nos ha distraído de lo esencial y puntual.

 

Nos olvidamos de los años dorados de la política cuando los liberales y conservadores empezaron a robarse el país con el paraguas del capitalismo y ,para colmo de males, caímos dentro de un precipicio de odios y resentimientos denominado “50 años de guerra” . En otras palabras ,  mientras el bipartidismo se embolsillaba  cada institución y cada centavo con el discurso de erradicar la pobreza y vendió y negoció su riqueza con programas de gobierno so pretexto de fortalecer la democracia , se abonó el terreno  para la polarización y , a sólo dos días de las elecciones , nos siguen confundiendo con el socialismo , la derecha y la paz.

Ésta inusual polarización creó la brecha generacional entre la paz y la guerra anulando automaticamente la visión que los historiadores y sociólogos pudiesen aportar para construir al nuevo país como añade Antonia Pardo sobre los sabios actuales de la política …” se dedican a esparcir las semillas de sus “profundos conocimientos” aumentando aun más el problema de desinformación tan tenaz que estamos viviendo”.

¿Qué hacer ante la desmesurada información sobre la política , la ideología y los partidos políticos? Seguir eligiendo los Santos, los Gavirias , los Lleras no es el problema. La ideología política no se aprende de la noche a la mañana. Para evitar los errores del pasado hay que dejar los prejuicios , los egos y acudir a los expertos. Al sentido común que dicta que si un político ha robado o tiene cuentas pendientes con la justicia no tiene derecho a ejercer ningún puesto público. Hay que   crear un mecanismo ciudadano para vetar a los corruptos de por vida como planteó Lenin Moreno en la consulta popular de Ecuador.

Iván Duque, candidato del Centro Democrático


Un cambio socio político es además sinónimo de que se debe practicar la honestad y respetar los procesos , las leyes. Dejar de lado “la vuelta” y el negocio sucio para violar la justicia. Empezar a construir una mejor sociedad con ejemplos de buena conducta  , aportando ideas positivas en función de la democracia.

Utópico? Tal vez pero nada puede ser eterno y vitalicio. Hay excelentes pensadores  en Colombia que plantean construir un nuevo país a partir de la riqueza material y humana como plantearon hace 16 años los estudios publicados en la obra: “repensar a Colombia”. Una publicación que recogió el trabajo de reflexión de 130 expertos que participaron en los Talleres del milenio, coordinado por el economista Luis Jorge Garay , publicados en la revista Semana. El ejercicio de reflexión no pretendió aportar un diagnóstico más, sino repensó el país desde distintas perspectivas para aportar una agenda programática, con propuestas concretas para alcanzar un nuevo contrato social, basado en la participación democrática, la integralidad y el compromiso colectivo.

Como lo advierte Rodrigo Villar, investigador de Harvard y uno de los mayores expertos en el tema en Colombia, el tercer sector será cada vez más importante. Y un ejemplo de lo que se puede hacer cuando estos sectores y la comunidad se juntan para trabajar por un objetivo común fue la reconstrucción del Eje Cafetero después del terremoto de 1999.

Es hora de que todos se pregunten lo que pueden hacer por Colombia, que entiendan que el tener derechos también implica deberes y la mejor forma de hacerlo es asumiendo cada quien sus obligaciones. Si bien es cierto que históricamente crecimos en medio de un odio incesante entre guerrilleros , paramilitares y narcotraficantes y 20 de los 50 años de guerra tuvimos dos presidentes mediadores del conflicto armado. Uno , el de Alvaro Uribe enfocado en la seguridad democrática y otro , el de J.m. Santos , ex ministro de Uribe , quien fortaleció a la guerrilla , hoy nos preguntamos en medio de una eneludible confusión si resultó mas cara la cura que la misma enfermedad.

Proceso de paz , el gran dilema político que polarizó a Colombia


En otras palabras , el proceso que le dio respiro y oxigenó a las Farc (que la convirtió en otra fuerza política) terminó por confundirnos aún mas con la crisis de Venezuela. Porque hablando franco y abierto , ésta angustia y sozobra política socialista es lo que no deja dormir tranquilo a los colombianos.

Duque, Petro , Vargas LLeras y fajardo, candidatos presidenciales


En resumidas cuentas el panorama político e ideológico de Colombia está centrado en que un sector de la opinión pública no quiere a Vargas Lleras porque es la bondad del continuismo. Tampoco desean a alguien del Centro Democrático porque tiene el respaldo de Uribe Vélez. Y mucho menos a Petro que es del ala izquierdista. Otros candidatos han hecho alianzas con otras fuerzas políticas independientes y progobierno que acusan al presidente saliente J.M. Santos y al pasado de Alvaro Uribe , pero su peso político y respaldo no es tan fuerte como el Centro Democrático , el Polo Democrático y hasta los partidos de Petro , Fajardo y otros mas a quienes se les acusa también de socialistas. Total! , es mejor que busquemos un experto como señala el artículo. 

Influencia de la política exterior en Colombia 

Otro aspecto político del que poco sabemos _dentro de ésta gama de fuerzas obscuras que influyen en las decisiones de nuestras democracias_ es la injerencia de EEUU en los asuntos internos. En el caso de Colombia , por ejemplo, en repetidas ocasiones se ha tratado de insinuar que Colombia está atada a un monstruo político de dos cabezas. Una de guerra , muerte y odio y otra de paz y diálogo desconociendo el marco histórico del problema. Las políticas en latinoamérica han obedecido , en la mayoría de los casos , y Colombia no ha sido la excepción,  a las exigencias e ideologías impuestas por las potencias extranjeras en especial EEUU.

Cuando el entoces presidente republicano George W. Bush (hijo) decidió enmarcar a los grupos extremistas como terroristas a partir del 9-11  , automáticamente el mapa político trazó una línea beligerante al solicitar a sus países aliados ayuda para combatir al Estado Islámico , Alkaeda y Osama Bin Ladem. Igual sucedió en Colombia. Las guerrillas adquirieron el estatus de terroristas y la consigna era la persecución y el exterminio. No había otra opción pese a las buenas intenciones de la idioscincracia derechista en considerar el sometiniento de los alzados en armas.

Posteriormente , cuando el demócrata Barack Obama  llega a la Casa Blanca cambia el chip y empieza a considerar el diálogo , la paz y la esperanza. Cuba trata de florecer ante la mano tendida del afrodescendiente  pacificador y Colombia abre las puertas del diálogo con la guerrilla de las Farc en la Habana.

Hoy en día, con Donald Trump en el poder, el futuro para Estados Unidos y la misma América Latina y el mundo en general es incierto. El magnate es populista y radical además de proteccionista. Un inexperto que puede facilmente barajar muchas posibilidades y ha dicho que Colombia es su más importante aliado en la región. Siendo esto  una razón bilateral para combatir el narcotráfico y disminuir los cultivos de coca. Pero en el fondo de sus intenciones políticas es posible que apoye un gobierno de derecha. No lo ha afirmado  pero al decir que Rusia intenta desestabilizar la democracia en latinoamérica es porque su proteccionismo traspasará las fronteras.

En conclusión , el difícil camino democrático que debe recorrer Colombia en la lucha por el poder político se debate entre Iván Duque ; Gustavo Petro y posiblemente tome fuerza la posición política del exalcalde Sergio Fajardo de Alianza Verde y por supuesto Vargas LLeras. Se habla , según expertos , que habrá segunda vuelta. Sin embargo hay que tomar en consideración que el presidente Santos pactó varios acuerdos con organismos internacionales en función de la paz que supuestamente son irreversibles y podrían influir el próximo 27 de mayo.

Pero entre prescripciones , recetas , análisis y recomendaciones , los colombianos saldrán a descifrar , éste domingo , el nuevo mapa político bien de izquierda o de derecha. Y si por razones de abstinencia Duque y Petro _los más sonados de la contienda_ se fuesen a segunda vuelta , entonces se aplicará el método de la polarización en donde quien más “leña” le meta al fuego (difamaciones , insultos, cueros al sol , acusaciones , ect) , saldrá el nuevo presidente de Colombia tal como ocurrió en las elecciones de EEUU entre Donald Trump y Hillary Clinton.

 
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