Messi continúa mala racha con Argentina. Empate con sabor amargo ante Islandia

Lionel Messi escuchó el pitazo final y con furia pateó un balón hacia el cielo. Se sacó la cinta de capitán y se quedó mirando la nada. La imagen describe a la perfección la congoja por fallar un penal que pudo torcer la suerte del frustrante debut de Argentina 1-1 el sábado ante la debutante Islandia.

Messi malogró su cuarto penal con la casaca albiceleste a los 63 minutos: el arquero Hannes Halldorsson anticipó la dirección de su remate de zurda e impidió que Argentina tomara la ventaja. Fue justo el mismo día en que el astro del Barcelona igualó la marca de Diego Maradona de cuatro mundiales disputados.

“Me duele haber errado el penal”, admitió el capitán albiceleste, quien tras el final del partido pateó con bronca el balón. “Hubiese cambiado el guión de juego de ellos también. Se hubieran abierto más y nosotros tener más espacios”.

El delantero Sergio Agüero había puesto en ventaja a Argentina a los 19 minutos cuando recibió en el centro del área un pase de Marcos Rojo, se sacó de encima al defensor Ragnar Sigurdsson y la clavó de zurda. Su primera anotación en una Copa del Mundo dejó al delantero del Manchester City con 38 conquistas con la selección.

La alegría argentina en el estadio Spartak de Moscú no duró demasiado. Apenas cuatro minutos después, el delantero Alfred Finnbogason logró la igualdad tras un rebote del debutante arquero Wilfredo Caballero. Fue el primer gol mundialista en la historia de Islandia, el país más pequeño en población que participa en el torneo.

“Esto recién empieza, tenemos que tener la fortaleza para afrontar el próximo partido”, afirmó el técnico de Argentina Jorge Sampaoli.

Argentina e Islandia quedaron con un punto en el Grupo D, por detrás de Croacia. El equipo balcánico se apoderó de la punta en la llave tras doblegar 2-0 a Nigeria en Kaliningrado.

No fue una derrota, pero se vivió como tal ante el rival que se suponía más débil de la zona.

“Es complicado, ellos no querían jugar tampoco. Esperaban muy atrás. No había espacio para entrarle. Intentamos mover rápido, buscar por un lado, por el otro pero no encontramos espacios. Ellos se cerraron bien”, analizó Messi.

Todas las interrogantes que se plantearon en la previa sobre la preparación y la elección de algunos jugadores para el debut quedaron evidentes en la cancha. Argentina fue previsible, con superposición de roles y falto de sincronía. Y sobre todo vulnerable en defensa, especialmente por la espalda de Eduardo Salvio, un volante ofensivo devenido a lateral.

Caballero, el veterano arquero suplente del Chelsea, tampoco respaldó la decisión de Sampaoli de darle la titularidad tras la baja por lesión de Sergio Romero, dueño del arco en los dos últimos mundiales. Dio rebote en la jugada que antecedió el empate de Islandia y se mostró dubitativo en la salida con los pies que se suponía era una de sus virtudes.

Tampoco funcionó la sociedad en el mediocentro entre el veterano Javier Mascherano, quien al igual que Messi igualó la marca de mundiales de Maradona, y Lucas Biglia, la misma que tanto resultado había dado en el último mundial de Brasil. Biglia pagó la inactividad a causa de una lesión en las vértebras que sufrió jugando para el Milan antes del final de temporada. Fue reemplazado por Ever Banega al comienzo del complemento.

Islandia, un país con una población de 335.000 habitantes, hizo de la espera en su campo una virtud. No le importó ceder la posesión de la pelota, porque al fin de cuentas sabía que Argentina no sacaría provecho, salvo que alguna de sus figuras se saliera de libreto.

Para ahondar una tarde frustrante, su baluarte Messi no supo concretar un penal que hubiera embolsado tres puntos.

“Hice mi tarea. Vi muchos penales de Messi”, reconoció el arquero Halldorsson. “Tuve un buen presentimiento de que lo patearía allí”.

Sampaoli defendió el desempeño la estrella de su equipo frente a un adversario rocoso: “Me deja tranquilo el saber que el compromiso de Leo (por Messi) está intacto”.

Tras el deslucido debut, los hinchas argentinos ya no se preguntan si Argentina puede ganar el Mundial. La duda ahora es si podrá pasar de ronda.

Pero Messi dejó un mensaje de esperanza para el partido del jueves ante Croacia en Nizhny Novgorod.

“Seguimos con la misma ilusión, con las mismas ganas. Más allá de que podamos seguir mejorando, merecíamos ganar este partido. No pensábamos tener un punto en el primer partido, pero bueno es el primero. Nadie regala nada. Es un Mundial muy parejo, todos los partidos muy igualados”, concluyó.


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