EP New York/ opinión

Leer contenidos de calidad a través de las redes sociales o de los medios online se ha convertido en verdadero artículo de lujo. Se sabe que con el desarrollo del internet las posibilidades de adqurir un conocimiento más extenso empezó a crear fuertes barreras a millones de usuarios que obligatoriamente necesitaban abrir una cuenta de correo personal para accesar al novedoso mundo informático.

The New York Times , Washington Post , Daily News y periódicos europeos entraron a la red con el propósito de universalizar sus elocuentes investigaciones y en segundos el mundo al instante a millones de usuarios a través de sus dispositivos móbiles. Pero la competencia informativa afloró en instantes donde la crisis financiera de los grandes periódicos del mundo se hundían por las costosas salas de prensa y , la realidad virtual , llevó a la opinión pública a observar la información mucho más cruda e inverosímil. Casi instantánea , al punto que hoy Twitter y facebook fungen como plataforma social y como fuente informativa para los medios , eliminando , de paso, la exclusividad y la inmediatez.

BBC es uno de los pocos ‘pesos pesados’ de la red que ha logrado construir abiertamente <<sin cortapisos>> una bandeja informativa de lujo para llegar a toda clase de lectores. Igual ha comprendido el prestigioso Times neoyorquino con la publicación de artículos y reportajes investigativos dejando de lado algunas veces el tema político que ha sido la esencia de sus contenidos , aunque la cacería contra el establisment del actual gobierno sea recalcitrante y oportuno.

En América Latina , que es una muestra del modelo anglosajón y que repiten como loros cada espacio y novedad de los shows y realitis , las necesidades y prioridades del público lector son distintas. Priman la violencia , el narcotráfico , inseguridad y corrupción polítita. Porque en teoría de la comunicación es un hecho que los medios son reflejo de cómo vive y se comporta una sociedad determinada y ,en la red , vemos prácticamente lo mismo. La noticia judicial ocupará siempre grandes titulares.

Pero el manejo de la información de algunos periódicos online la han especializado al punto que no vasta con poseer los datos privados del usuario, además , le han otorgado “valor monetario” al derecho inalienable a ser informado con etiquetas y nombres que vulneran la posibilidad de conocer lo que sucede a su alrededor.

Posiblemente es una copia de lo que usualmente hacen empresas pridadas que compran la información policial o adquieren el derecho a tener acceso a los records criminales y venden y comercializan a través de la red. Algo común y permisible en los Estados Unidos en una sociedad afectada por siliar killers y violadores. Como también es común que las personas reciban en su e-mail información sobre cuántos criminales y pedófilos hay en el vecindario. Pero cuando abres tu correo debes pagar para obtener completa información de estos individuos.

Pues bien , la modalidad de suscripción de los medios online en nuestros países ha entendido que esa seguridad que desean saber de primera mano los lectores y las comunidas para procurar mejores condiciones de vida en su entorno , ya es un artículo de lujo y quienes pensaron que vivir en un estrato alto era la solución contra la delincuencia , hoy son presa fácil de tener que pagar a los especialistas de los medios para que les garantice cierta confianza en un mundo totalmente polarizado y globalizado.

Y claro ejemplo de cohartar ese derecho a ser informado mediante costocísimas primas anuales ha creado una nueva brecha entre el medio y el lector. Es decir, “las áreas de profunda investigación” o las “zonas premium” privilegiadas de un contenido e información especializada, adquirieron un valor oscilante entre 50 y 150 dólares , de acuerdo a la temática y tomando como base los artìculos de opinión más vistos y leídos.

Pero hay un caso concreto entre varios periódicos de latinoamérica que lanzó su propuesta informativa por medio de subscripción para esos contenidos de investigación y que para sorpresa de los usuarios dicha discriminación ha caído como valdado de agua fría ante un mundo que sólo requiere de un “clik” para abrir el hermetismo que pretenden blindar los medios de comunicación.

El diario El País , de Cali, Colombia es un medio que ha obtenido reconocimiento en el sur occidente con temas sobre la familia , sobre la paz , la cultura y en los momentos difíciles de la guerra. Es casi una necesidad ‘sine qua non’ para los lectores virtuales en el extranjero , saber y conocer lo que sucede en su tierra. Sin embargo por razones comerciales y económicas ,no habría otra razón , el periódico creó la “zona diamante” exclusiva para subscripción por pago y ha publicado una de las investigaciones más espinozas del momento sobre la “verdad” acerca de los asesinatos contra los líderes sociales.

Esto es lo que se lee en esta investigación exclusiva del El País ( Zona Diamate)

“Informe exclusivo: Líderes sociales en vía de extinción. De los 357 asesinatos ocurridos entre 2012 y 2017 en Colombia, el 39 % eran integrantes de organizaciones comunales. ¿Cómo cambia un territorio en el que matan a su líder?”

Imaginémonos por un momento esta escena que ya es común denominador en Colombia y nos preguntamos:  ¿hasta qué punto una supuesta realidad social puede modificar el estatus de seguridad (si ese es el punto equidistante entre la solulución y el coflicto) si la mayor parte del territorio nacional aún viven bajo el tenor de la violencia? . ¿Qué puede hacer una sociedad inerme ante la intempestiva ola de crímenes que azotan cada rincón de Colombia?

¿Será que la apuesta del Presidente Iván Duque: “el que la hace , la paga” , ha encontrado eco en los medios y cada vez que tengamos que encontrar respuestas a los crímenes impunes debemos pagar por las noticias clasificadas , siendo un derecho inalienable de una sociedad afectada por más de 50 años de guerra?

Otro tema dentro de esta <<zona diamante>> sobre como se roban los carros en Cali , es una información que las autoridades deberían divulgar abiertamente y está siendo usada como negocio periodístico. “Tan sólo en el primer semestre del 2018 se robaron 793 carros en Cali. Estas son las modalidades de hurto identificadas por la Policía” , publica el diario en la “zona diamante” de pago por subscripción online.

¿Hasta qué punto tiene derecho la sociedad de recibir información fidedigna y bajo el concepto de la responsabilidad social del periodismo y los medios?

En un mundo virtual plagado de noticias falsas , de inseguridad y violencia , es cuanto mas deberíamos ahondar en el tema del derecho a la información y el derecho a ser informado.

La libertad de información o el derecho a la información son parte integrante del derecho fundamental a la libertad de expresión

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