EP/EUA- Redacción

Hablar de una posible invasión militar de EU.UU. a Venezuela equivale a comparar los dias de agresión verbal entre Donald Trump y Kim-Jong-Ju  y tan cercano como en tantos años de guerra fría entre la potencia occidental con Rusia. Símplemente asistimos a un escenario político de amenazas e intercambio de palabras de grueso calibre entre dos populistas autoritarios con intereses particulares.

Trump ,  pretende “comerse” a medio mundo a través del (ensayo- error) diplomático porque la realidad es que mientras vocifera y amenaza ., Mike Pence , Jhon Bolton y otros asesores en la Casa Blanca son quienes hacen las recomendaciones. Muy complicado para el presidente de Estados Unidos quien en dos años de gobierno ha trastocado el orden económico mundial y enfrenta  acusaciones fiscales y judiciales, producto de una campaña presidencial, sin precedentes en la historia reciente de EUA.

Maduro es un dictador de “medio peso” , foragido además, que se resguarda en los altos mandos militares que adquirieron supremacía en la medida en que se apoderaron del territorio venezolano para crear vìnculos con narcotraficantes y guerrilleros. De su poder ilegal , emanaron miles de criminales llamados ‘colectivos’ (un brazo armado al servicio de la dictadura) que amenazan al pueblo y asesinan a miembros de la oposición y personas civiles que protestan contra las medidas del régimen , tal como le revelaron algunos sindicalistas y empleados de gobierno al presidente interino , Juan Guaidó , quienes apoyarán los paros escalonados del próximo 9 de marzo.

Es posible que éstos criminales aparte de ser entrenados por inteligencia izquierdista , estén reforzados con una fuerte presencia de rusos y cubanos.

Lo que realmente interesa a EEUU no es la reserva del petróleo, en sí , como expresa Maduro , ni el deseo de que regrese la democracia a Venezuela y cese la horrible pesadilla de hambre y miseria , porque si asi fuera ya se habrían sancionado otros regimenes de hambruna como en India y África. El asunto pasa por los negocios y las relaciones comerciales que el Chavismo  -ahora en manos de Maduro- ha fortalecido con Rusia y China , que desde luego tienen como base el precio del petróleo que Venezuela vende a éstos países , que “violan” , conforme a la OPEP (países exportadores de petróleo) los protocolos y la estabilidad  economíca en el mundo.

De acuerdo a este  organismo , en un informe reciente,  la producción de crudo fue reducida en 751.000 barriles diarios durante diciembre de 2018 para buscar un repunte en los precios y competir con el bombeo récord de Estados Unidos, que por primera vez en 40 años, basa su economía en la exportación del crudo. He aquí el “meollo” y el eslabón perdido que EEUU buscaba para sacar el máximo provecho de la crisis venezolana sin mover un solo misil o una intervención militar como todavía muchos piensan van a derrotar al socialismo de Maduro.

El hecho es que dentro de las mismas negociaciones entre Trump y China , se ventila la situación de Venezuela y su futura estabilidad. Mientras tanto ,Washington continúa con las sanciones contra la dictadura y amenaza con sancionar también aquellos bancos extranjeros que realicen transaciones y negocios en favor de Maduro.

En síntesis , lo que se aproxima a latinoamérica y el mundo , producto de esta crisis , es una nefasta consecuencia comercial  reflejada en el precio del petróleo. Lo que sigue preocupando mas bien no es la invasión militar de Estados Unidos a Venezuela., es el hambre , la crisis de salud y los desaparecidos que se cuentan por cientos ante la pasiva reacción de la CDH (Consejo de Derechos Humanos de ONU) que ,según Bachellet -la alta Comisionada de esta entidad- centra su informe en las sanciones económicas contra el régimen y no en la opresión de este contra el pueblo de Venezuela.

Y justo ayer , se conoció que Estados Unidos no tiene planes de invadir Venezuela, según funcionarios del gobierno de Washington, pese a las declaraciones del presidente Donald Trump y otros senadores de que no se descarta ninguna opción en la campaña para lograr la salida del poder del gobierno de Nicolás Maduro.

Elliott Abrams, enviado especial para Venezuela y el director de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID) Mark Green le dijeron al Congreso que el gobierno promueve una transición política pacífica en el país sudamericano. Ambos insistieron en que han recibido instrucciones de buscar únicamente esa estrategia.

Apagón en Caracas y mas de 20 Estados sin fluído eléctrico


Finalmente lo que se avecina son las huelgas escalonadas de algunos empleados del gobierno que a sabiendas del riesgo que corren sus vidas , decidieron apoyar a Guaidó , quien ha afirmado que “la presión” contra la dictadura , apenas comienza. Y para colmo de males del régimen , casi el 80% de Venezuela ha quedado a oscuras producto del mal manejo de la compañía electrica estatal , Corpoelec.

Definitivamente que no habrá nada nuevo ni bueno hasta que caiga la dictadura y el régimen sostenido por los militares corruptos. Arrestos de periodistas , desapariciones , deportaciones de diplomáticos extranjeros que apoyan a Guaidó , asi como la contínua persecución contra la oposición será la orden del día en Venezuela , mientras la miseria , el hambre , la inseguridad , la escacez de alimentos y medicinas , hunden ,aún más , al pueblo sumido en una total crisis humanitaria.

Últimos acontecimientos

Venezuela sufre un masivo apagón desde hace 16 horas que forzó este viernes al gobierno de Nicolás Maduro a suspender la jornada laboral y las clases, en uno de los peores cortes de energía de los últimos años.

Desde el jueves, el gobierno venezolano acusó a Estados Unidos de liderar esta “guerra eléctrica”.

Se han suspendido “las clases y jornadas laborales el día de hoy, en aras de facilitar los trabajos y esfuerzos para la recuperación del servicio eléctrico en el país, víctima de la guerra eléctrica imperial”, escribió en un tuit la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez.

El caos es casi total en todo el país: hospitales colapsados, vuelos cancelados desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar y de las principales urbes, las calles de las principales ciudades desoladas tras el corte de luz que se inició el jueves a las 16H50 locales (20H50 GMT). Venezuela quedó completamente aislada, con las fronteras cerradas.

La economía está completamente paralizada ya que nadie podía retirar dinero de los cajeros. Desde la tarde del jueves, el servicio telefónico y el metro de la capital interrumpieron los servicios, obligando a miles de personas a caminar kilómetros hasta sus hogares.

“Hasta el teléfono lo tengo apagado, el calor insoportable, estamos sin agua, este país está vuelto un desastre”, señaló a la AFP Armando Cordero, de 57 años.

El apagón forzó además la suspensión la noche del jueves de un partido entre el Deportivo Lara, de Venezuela, y el Emelec de Ecuador, por el Grupo B de la Copa Libertadores, en la ciudad de Barquisimeto. El partido fue reprogramado para esta tarde.

De acuerdo con reportes de la prensa local, el apagón afecta prácticamente a toda Venezuela, con cortes en 23 de los 24 estados y en la capital. A la vez, fallan las líneas telefónicas y la internet.

Especialistas responsabilizan al gobierno socialista por falta de inversiones en el mantenimiento de la infraestructura en medio de una grave crisis económica, pero altos funcionarios denuncian frecuentemente actos de “sabotaje”

Con información de AFP

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